En Argentina, una empresa puede organizarse de distintas formas según la actividad, la cantidad de socios, el nivel de facturación, el riesgo del negocio y los objetivos de crecimiento. No todas las empresas son sociedades, y no todas las sociedades son PyMEs. Una persona puede trabajar como persona humana, una empresa puede constituirse como sociedad y una sociedad puede ser considerada PyME si cumple determinados requisitos.
¿Qué es una sociedad, empresa o PyME?
Una empresa es una actividad económica organizada para vender productos, prestar servicios o desarrollar una actividad comercial, profesional, industrial o productiva.
Una sociedad es una forma legal de organizar esa empresa entre una o más personas. Al constituir una sociedad, se crea una persona jurídica distinta de sus socios, con nombre, CUIT, patrimonio, obligaciones fiscales y representantes propios.
Una PyME es una micro, pequeña o mediana empresa. No es un tipo societario, sino una categoría que puede aplicar a personas humanas, sociedades, cooperativas u otras entidades que desarrollen una actividad económica y cumplan los parámetros correspondientes.
¿Qué tipos de sociedad o empresa hay en Argentina?
En Argentina existen distintas formas de organizar una actividad económica. Las más frecuentes son:
- Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL)
- Sociedad Anónima (SA)
- Sociedad Anónima Unipersonal (SAU)
- Sociedad por Acciones Simplificada (SAS)
- Sociedades no constituidas regularmente o sociedades simples.
- Cooperativas u otras formas asociativas, según el caso.
La elección depende del tipo de proyecto, la cantidad de integrantes, la responsabilidad que se quiere asumir, los costos de mantenimiento, la actividad y la proyección del negocio.
Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL)
La SRL es una sociedad integrada por socios que participan mediante cuotas partes. Es una de las formas más utilizadas para pequeñas y medianas empresas.
En términos generales, la responsabilidad de los socios se limita al capital aportado, aunque pueden existir responsabilidades adicionales según el caso.
¿Cuándo se utiliza?
Se utiliza cuando hay dos o más socios que quieren desarrollar una empresa con una estructura formal, pero sin la complejidad de una sociedad por acciones.
Es frecuente en empresas familiares, comercios, prestadores de servicios, estudios profesionales organizados como empresa o negocios con socios definidos.
¿Para qué sirve?
Sirve para ordenar la participación de los socios, definir aportes, establecer reglas de administración y separar el patrimonio de la sociedad del patrimonio personal de sus integrantes.
¿Quiénes pueden ser parte?
Pueden participar socios que integran cuotas partes. En general, pueden ser personas humanas o personas jurídicas, según corresponda y según el análisis legal del caso.
La administración suele estar a cargo de uno o más gerentes.
Sociedad Anónima (SA)
La SA es una sociedad cuyo capital se divide en acciones. Suele utilizarse para empresas con mayor estructura, proyectos de inversión, compañías con proyección de crecimiento o negocios que necesitan una organización societaria más formal.
¿Cuándo se utiliza?
Se utiliza cuando el proyecto requiere una estructura más robusta, posibilidad de incorporar accionistas, mayor formalidad frente a inversores, bancos, clientes grandes o licitaciones.
¿Para qué sirve?
Sirve para organizar empresas de mayor escala, dividir la participación en acciones, facilitar la entrada o salida de accionistas y estructurar órganos de administración y gobierno societario.
¿Quiénes pueden ser parte?
Pueden participar accionistas, que pueden ser personas humanas o jurídicas, según corresponda.
La administración está a cargo de un directorio, y las decisiones relevantes se toman mediante asambleas de accionistas.
Sociedad Anónima Unipersonal (SAU)
La SAU es una sociedad anónima constituida por un único accionista.
Permite crear una persona jurídica separada, sin necesidad de tener dos o más socios.
¿Cuándo se utiliza?
Se utiliza cuando una sola persona o entidad quiere desarrollar una actividad bajo una sociedad por acciones, con estructura formal y separación patrimonial.
¿Para qué sirve?
Sirve para desarrollar un negocio con una estructura societaria formal, pero con un único titular del capital social.
¿Quién puede ser parte?
Un único accionista. Al tratarse de una sociedad unipersonal, requiere un análisis previo de costos, obligaciones y conveniencia.
Sociedad por Acciones Simplificada (SAS)
La SAS es una sociedad creada para facilitar la constitución de emprendimientos y empresas de manera más ágil. Puede estar formada por una o más personas.
La responsabilidad de los socios se limita a la integración de las acciones que suscriban o adquieran.
¿Cuándo se utiliza?
Se utiliza para emprendimientos, startups, proyectos digitales, empresas en etapa inicial o negocios que buscan una estructura flexible.
¿Para qué sirve?
Sirve para constituir una sociedad de forma más simple que otros tipos societarios, organizar la participación mediante acciones y permitir una estructura adaptable al crecimiento del negocio.
¿Quiénes pueden ser parte?
Pueden participar una o varias personas humanas.
Sociedades no constituidas regularmente o sociedades simples
Conocidas como sociedad ley 19550, capítulo I, sección IV, anteriormente llamadas Sociedad de Hecho (SH). Son situaciones donde dos o más personas desarrollan una actividad en común, pero sin haber constituido una sociedad bajo un tipo societario formal o sin cumplir todos los requisitos registrales.
¿Cuándo se utilizan?
Pueden aparecer en negocios familiares, emprendimientos entre socios sin contrato formal o actividades que comenzaron sin una estructura legal consolidada.
¿Para qué sirven?
Sirven para obtener un CUIT societario, separado de los CUIT de patrimonio personal. No suelen ser la opción más recomendable cuando el negocio crece, porque pueden generar conflictos entre socios, problemas de responsabilidad y dificultades para acreditar la organización frente a terceros.
¿Quiénes pueden ser parte?
Dos o más personas que desarrollan una actividad en común. Es importante revisar cada caso para ordenar la situación legal, fiscal y contable.
Cooperativas y otras formas asociativas
Las cooperativas no son sociedades comerciales tradicionales, pero pueden funcionar como una forma de organización económica colectiva.
¿Cuándo se utilizan?
Suelen utilizarse cuando un grupo de personas se organiza para trabajar, producir, prestar servicios o resolver necesidades comunes bajo principios asociativos.
¿Para qué sirven?
Sirven para desarrollar una actividad social o económica con una lógica colaborativa, donde los integrantes participan como asociados.
¿Quiénes pueden ser parte?
Pueden integrarlas personas que cumplen los requisitos del régimen cooperativo correspondiente. Su funcionamiento, administración y obligaciones son distintos a los de una sociedad comercial.
¿Qué tipo de sociedad conviene elegir?
No hay un tipo de sociedad ideal para todos los casos. La elección depende de la actividad, cantidad de socios, nivel de riesgo, inversión inicial, costos de mantenimiento y proyección del negocio.
Como criterio general:
- Si tenés socios y buscás una estructura simple, puede evaluarse una SRL.
- Si necesitás una estructura más formal, acciones o inversores, puede evaluarse una SA.
- Si sos una sola persona y necesitás una sociedad por acciones, puede evaluarse una SAU o SAS unipersonal.
- Si el proyecto es ágil, digital o emprendedor, puede evaluarse una SAS.
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